¡Adiós 2010! la primera década del siglo XXI se ha terminado… ¿qué nos espera?Cuando era niña me fascinaba ver la serie de “Batman”, pensaba que sólo un ultra-archi-millonario podía tener la más alta tecnología para su uso exclusivo, pero además me creí que al dúo dinámico le desbordaban ideas para inventarla. Imaginaba a Bruno Díaz con ayuda de su sobrino, diseñando su impresionante y veloz “bati-móvil” con accesorios de lujo, así como las transformaciones que tenía de auto a avión-helicóptero-tren-submarino, ¡de seguro tenían descendencia italiana para diseñar semejante auto! ¡ni qué comentar el increíble diseño textil de latex para sus bati-disfraces! Siempre quise una capa y un cinturón para guardar antídotos y herramientas útiles para desvanecerme de mis enemigos. Me encantaría poder transportarme a toda velocidad y evitar horas de viajes ¡sobre todo en las filas de migración! Batman tenía un tv-teléfono localizador-reloj que me embobaba, porque se comunicaba con él acercándose la mano a la boca y en la pantallita aparecía el rostro con quien hablaba . Demás series de televisión me hipnotizaban con plumas-microfilms, “zapatófonos” y micrófonos diminutos, así como el más sofisticado laboratorio y equipo de computación que se veían hasta en las películas del “Santo”, ¡pero jamás, jamás imaginé que hombres, mujeres y niños del mundo entero seríamos accesibles a tales bati-teléfonos como ir a comprar dulces!
Confieso que amaba jugar con mi hermanito a los superhéroes y corría a la velocidad del rayo, ¡era la más bella e inteligente del universo jugando a los detectives con pistolitas de agua y matábamos a los malos! Hoy, vivo en una sociedad en donde los dueños de armas de gran calibre en realidad matan a granel y secuestran a diestra y siniestra, crimen tan evidente ya no tiene gracia, ni misterio…
En mi época, durante todo el año los niños jugábamos en la calle, montábamos bicicletas calzados con los patines de ruedas a la vez, amábamos los deportes de pelota y organizábamos competencias, ¡enrojecíamos y sudábamos hasta empaparnos el cabello a placer! Jugar y correr eran actividades preferidas de todos nosotros en la cuadra… pero nunca pensé que en el 2010, México tendría el primer lugar en niños obesos, sufriendo el susto del ingreso al hospital de muchos de estos niños por paros cardiacos. Desde el verano lo estamos escuchando: “se prohibirá consumir azúcar, frituras y comida chatarra en las escuelas primarias”, de acuerdo… pero también les quitaría los deliciosos video-juegos, computadoras y celulares y no se los permitiría hasta los 18 años!
La pregunta es: ¿cómo les quito la comida y distracción que les dimos porque teníamos prisa para trabajar estresados, sin tiempo para nada, con el buen fin de conseguirles más distracción y esa calidad de alimento?
“Los supersónicos” otra fantástica historia, era una familia del futuro, en donde todos se transportaban en naves voladoras, trajes especiales súper modernos y tenían un robot de sirvienta que hacía los quehaceres de la casa. Lo que más me impactaba era que comían cápsulas en lugar de alimentos frescos o cocinados, ¡imagínate! una píldora les valía por ensalada césar y sirloin con chimichurri! ¡¡ME OPONGO a ese tipo de futuro!! ¡no, no y no! En serio no, para eso tenemos lengua, paladar y cinco sentidos para poder disfrutar.
Si todo va a ser así, ¿que será de las relaciones sexuales?? ya todo es velocísimo como la luz, luego en el futuro, ¿llegará a ser apenas un recuerdo de ello? ¡NOooooooooooooo!!!!, ¡aún deseo ser Gatubela besando a Batman!!!
Lo que me preocupa es el futuro que ya nos alcanzó y no se acaba “La academia”, la lucha por el poder, el hambre y la pobreza, las guerras, la injusticia. El calentamiento global, me asusta tanto como la internacional globalización; me entristece ver el alcoholismo, promiscuidad, la insolencia y falta de respeto de los adolescentes hacia cualquier autoridad, duele ver a los niños abandonados en manos de frías computadoras, me impresiona que las nuevas generaciones están colocados entre los primeros lugares que no sabe aritmética y ortografía, me irrita la moda de escribir “rápido”, con abreviaturas y horrorosa ortografía, tal parece un nuevo lenguaje ilegible e incongruente, ¿qué ingenio hay en ello? o ¿me estaré poniendo vieja y amargada?
No solo los niños y adolescentes están brincando etapas, sino también los jóvenes adultos que ya quieren ser gente de la tercera edad, que aunque saben socializar en teoría y a pesar de ello, ya no quieren socializar sino virtualmente a través de las famosas redes sociales, y no entiendo cómo es que van coleccionando amigos perfectamente desconocidos hasta reventar el máximo de puntos, amigos virtuales que no hablan, no escuchan, no nutren, pero si cuentan por volumen.
Escucho sobre “secretos” para dominar leyes universales, secreto que a voces todos queremos saber para lograr ser felices, sanos, millonarios y populares. Se habla del “gran salto cuántico”, de la decadencia social en la que vivimos, necesaria para la destrucción y pasar a otra etapa cósmica. Sin duda, no creo que sigamos soportando, ya no es posible aceptar que solo unos impongan su ley, por supuesto viene una revolución, una renovación yo sugeriría.
Leo, escucho, miro, huelo y me niego a creer tan fácilmente toda esa información, cuando dudo, pienso en los grandes que nos pusieron el ejemplo: Leonardo da Vinci el gran observador por excelencia, y plasmaba todo su tiempo de observación en papel y ejecutaba su propia versión, reinventando lo que Dios ya había creado; volteo a ver la tenacidad de los grandes científicos que no se dan por vencidos nunca; recuerdo al grupo de apasionados científicos, artistas e intelectuales franceses sentados en algún café de Montmartre soñando, riendo, compartiendo sus conocimientos y debatiendo en contra del conformismo; releo las novelas de los escritores sudamericanos permitiéndoles seducirme, acariciando con la mirada cada palabra y frase, cada pensamiento nuevo o no, dicho a su modo de sentir y de vivir... cuando más acelerada estoy, me repito “JOIE DE VIVRE… SAVOIR VIVRE”! Betina toma tiempo para cada cosa!... entonces me nutro de los saltos de alegría de los niños, sus ocurrencias, gritos y carcajadas, las ganas de jugar de los infantes y hacer amigos en cualquier lugar. Pero más que nada, retomo las palabras de Jesucristo, el Maestro de maestros y que ha puesto a escribas, traductores, contadores, artistas, filósofos, intelectuales, científicos, políticos, escritores, biólogos, onólogos, inventores, médicos, antropólogos de todos los tiempos a criticar, debatir, analizar o confirmar sus dogmas: “Amaos los unos a los otros”, qué sencillas palabras, donde todo está dicho.
¡¡Feliz vida y feliz 2011 a todos!!
Betina.